**impulso de misiones nacionales**
IMPULSO DE MISIONES NACIONALES. DICIEMBRE 2007
Obispo Josué Galván Bautista
Una Iglesia del Primer Siglo puede ser llamada <La Iglesia de las Puertas Abiertas> esa Iglesia se encontraba en Asía Menor, una ciudad llamada Filadelfia. La ciudad todavía existe y se llama, en español, "La ciudad de Dios". En Apocalipsis 3:7, el Señor Jesús le dice a esta Iglesia que le ha dado una puerta abierta, es decir, una oportunidad ilimitada. Cuando Dios abre una puerta nadie la cierra. Esta declaración es particularmente emocionante porque nos hace saber que Dios está dispuesto a bendecir la Iglesia. Vivir con puertas cerradas es sentirse marginado, soslayado, archivado, virtualmente inútil. Aquí tengo un comentario, cuando Dios nos hace pasar por esos períodos es porque nos esta preparando para alguna de sus mejores obras. Se que no hay nada de divertido enfrentar una puerta cerrada. ¿Sabe de una Iglesia que se llame <Iglesia de la Puerta Cerrada>? No. Porque tal declaración en nuestra experiencia habla de desastre, inutilidad, vaciedad, falta de bendición, de la presencia de cualquier cosa menos de Dios. A decir verdad, Apocalipsis 3 afirma que el mismo que abre puertas es quien las cierra. No dude que Dios es quien está dirigiendo el destino de las personas, de las Iglesias, de las naciones; y es Él quien cierra y abre puertas.
El apóstol Pablo tenía expectativas muy grandes de encontrar puertas abiertas al empezar su Segundo Viaje Misionero debido a que el Primer Viaje fue exitoso. El reporte lee así: "Y habiendo llegado, y reunido a la Iglesia, refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos, y cómo había abierto la puerta de la fe a los gentiles" (Hech. 14:27) En el capítulo 15, la Iglesia discutió sobre si era necesario guardar la Ley para ser salvo. La decisión fue que la salvación es exclusivamente por Gracia. No tenían que preocuparse por un escollo en la predicación, podía viajar predicando la salvación por Gracia. Dios había abierto otra puerta. Fabuloso. Pablo y Bernabé se lanzaron al interior de Asía a predicar el Evangelio teniendo el respaldo de la Iglesia (Hech. 15:40). Note que es otra puerta que se abre.
No obstante, al inicio del Segundo Viaje, el Espíritu Santo les prohibió entrar a Asía. Hechos 16: 6,7; dice: "Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la Palabra en Asía. Y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se los permitió" Deténgase un momento y hagamos las siguientes consideraciones:
Primero, el viaje misionero estaba dirigido por el Espíritu Santo, lo cual no significa la ausencia de problemas. Todo misionero quisiera que Dios le guiara con la ausencia de problemas, que todo esté bajo control, que todo marche sobre ruedas, lo cual no es real. Por eso se decepcionan y abandonan el campo misionero o viven amargados, amargando a los que están a su alrededor, incluyendo a quienes discipulan. La vida misionera es muy difícil en la mayoría de los casos.
Segundo. Pasaron por Frigia y Galacia. Es decir, pasaron por las Iglesias que fueron establecidas en el primer viaje misionero. Les confirmaron en la fe. Me sorprende que la obra misionera se reduzca al evangelismo. Los nuevos conversos tienen que ser edificados, tienen que ser discipulados para crecer.
Tercero. Encontraron a un joven a quien discipularon. Un joven que los acompaño para ser entrenado en la obra misionera. Timoteo. La Biblia lo describe como hijo de una mujer judía y padre griego. Si está preocupado porque su hogar está dividido entre creyentes y no creyentes. Si su preocupación es porque cree que Dios no le puede usar, eche una mirada a Timoteo. Si usted es una madre cuyo marido no es creyente y cree que sus hijos no pueden servir a Dios, mire a Timoteo y crea con todo su corazón que Dios puede usar a sus hijos. Críelos en las cosas del Señor y permítale al Señor que acomodé los eventos en la bendita manera que tiene de hacer las cosas. Los jóvenes que andan en el Señor son bien conocidos en su comunidad. Tienen buen testimonio, son conocidos por su pasión y por su santidad.
Cuarto. Circuncidó a Timoteo. Pablo sabía que tenían que ministrarles a judíos reacios y no quería que Timoteo tuviera impedimento. Esto es un buen ejemplo para los jóvenes de hoy.
Después de estas consideraciones, notemos lo siguiente. Parecía que todo iba muy bien, cuando de pronto el Espíritu Santo les prohibió hablar en Asía. ¿Qué en Asía no había personas que necesitaran de Dios? Por supuesto que sí. Entonces ¿Cuál es la explicación? El verbo griego prohibir, es muy ilustrativo. Significa trasquilar o cortar las alas. Si, les cortaron las alas en Galacia. Debió ser frustrante tener dirección tan negativa. El mensaje de la puerta cerrada no es nada agradable para los cristianos. Se que todos queremos éxito y la teología de la prosperidad es por mucho más atractiva. Que lo inviten a tirarse al ruedo con la promesa de que tendrá éxito es fascinante. Pero a veces no resulta. Se tira al ruedo y de pronto se encuentra en Frigia y Galacia. Prohibido incluso hablar. Ahora hagamos una reflexión sincera. Usted me dirá que el avance misionero en México está detenido. Que en los últimos años nos sentimos insatisfechos por el número de salvos, santificados y bautizados con el Espíritu Santo. Que el número de nuevas Iglesias pudiera ser mayor. Esto me recuerda a un Supervisor de Distrito que pasó a dar su reporte, el cual decía más o menos así: "Salvos, cero. Santificados, ninguno. Bautizados con el Espíritu Santo, menos. Esto es un rotundo fracaso." Si usted cree que es mejor quedarse callado porque tenemos un testimonio de puertas cerradas, le pregunto: ¿qué clase de testimonio es ese? Dios tenía un propósito para cerrar momentáneamente el testimonio en Frigia, Galacia y Bitania.
Al leer el relato del doctor Lucas, es notable que usa un verbo en tiempo imperfecto: intentaron. Eso quiere decir que lo hicieron una y otra vez, día tras día, tal vez por semanas. ¿Se identifica con el relato? Lo ha intentado una y otra vez. Ha leído uno y otro libro. Ha sido creativo y siente que le cortaron las alas. Estoy convencido de que pasamos mucho tiempo tratando de abrir las puertas que Dios cerró en lugar de buscar las puertas que Dios tiene abiertas. ¿Sabe lo que estaba en el corazón de Dios? Europa. ¿Sabe lo que estaba en el corazón del apóstol Pablo? Asía. El apóstol Pablo era nativo de Asía. Era un judío nacido en Asia. Conocía la cultura, el idioma, la región de Asia. A pesar de todo, Dios lo ve todo. Dios quería darle al hombre un sueño completamente nuevo: Europa, España, incluso Roma, la capital del imperio, pero no estaba listo para recibirlo.
Note en Hechos 16:8, que Dios le llevó a Troas. "Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas" Es decir, los paró a la orilla del mar Egeo y no tenían a quien predicarle. Seguramente no iban a evangelizar peces. Tropezaron con sus grandes planes de evangelizar Asia. Este artículo es con la convicción plena de que Dios nos tiene allí, a la orilla del mar mirando hacía un horizonte incierto, vencidos en nuestro programa misionero. Le estaremos preguntando a Dios ¿no se te habrá pasado la mano? ¿Sabe que sucedió en Troas? No se nos dice cuanto tiempo pasaron en Troas. Observe Hechos 16:9. "Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos". Fue en Troas que se le mostró a Pablo una visión de noche. Dios le llevó a sentir que no tenía dirección. Se tiró en su cama y suspiró profundamente confundido, desanimado. Le pregunto a Silas: ¿qué vamos a hacer? A lo que Silas contestó: no lo sé. En una situación desanimante. Dios le mostró al apóstol Pablo una visión. Y esa noche recibió la visión de un varón macedonio. Si se siente desanimado con el Programa de Misiones Nacionales, quiero decirle que Dios tiene puertas abiertas para nosotros. Necesitamos comunicar la visión ahora. Necesitamos envolver a la membresía y amigos de la Iglesia de Dios. Necesitamos orar ferviente para que Dios nos muestre las puertas que Él tiene abiertas. Necesitamos orar fervientemente para conocer los misioneros que han de responder al llamado e irán al campo misionero. Para este punto necesito añadir algo concerniente a visiones y sueños. Porque hay quienes creen que esta misma noche Dios les hablará y les revelará quienes son los misioneros que necesitamos, e irán a llamar al Supervisor a decirle quienes son los escogidos para ser enviados; y por supuesto, no serán ellos. Para este programa no recibimos visiones celestiales. Luchamos intensamente con nuestros conceptos para llegar a acuerdos y creer que esa es la Visión Ahora para la Iglesia de Dios en México. La experiencia me dice que los que viven de visión en visión, de sueño en sueño, tienden a descarriarse. Necesitamos la armonía en el trabajo, la armonía en propósitos, la armonía en el Espíritu, porque allí es donde Dios envía bendición y vida eterna. Si seguimos tratando de evangelizar Asia, toparemos con puertas cerradas. Dios tiene puertas abiertas en Europa. Es decir, Dios nos está impulsando hacía el norte de nuestro amado México. Se que todas las regiones del país tienen necesidad, pero debemos unificar esfuerzos para enviar misioneros hacia el norte de México. Dios tiene allí puertas abiertas.
El texto bíblico nos refiere que el apóstol Pablo y sus compañeros dieron por cierto que Dios les llamaba a evangelizar a Macedonia. Comprendieron la razón por la que Dios cerró las puertas. Resultó muy claro que Dios estaba con ellos aunque estaban en un callejón sin salida. Dios conoce el tiempo de la prueba y la intensidad de la severidad. Dios sabe humillar y quebrantar hasta el corazón duro como el pedernal. Así que vayamos a Dios con corazón humilde y ofrezcamos nuestro corazón y nuestro esfuerzo.
Déme su atención en lo que voy a decir a continuación. La parte más difícil es responder al llamado de Dios. No podemos basar el llamado en la necesidad. En todos los lugares hay necesidad. El llamado de Dios es para apoyar la obra en el norte del país. Es nuestra convicción de que la Iglesia de Dios en México se tiene que unir para evangelizar esta región de México. Es mi más profunda convicción que Dios no se agrada de esfuerzos hechos porque hay necesidad. Dios nos ha cerrado puertas para reconocer que hay un lugar donde se tiene que predicar. Un lugar que no tiene más necesidad, sino un lugar que Dios ha designado en Su propósito santo. Desconozco los detalles del por qué Dios lo ha seleccionado pero no son necesarios para cumplir su voluntad. Una puerta cerrada significa un nuevo sueño que Dios nos quiere obsequiar. Le invito a seguir ese sueño misionero Impulsados por el Espíritu



